El Borges que conozco
Tratar
de comprender a un autor, no solamente de literatura, más bien de cualquier
manifestación artística, es como descifrar un manuscrito, enigmas u otro objeto
misterioso. Nos hemos acostumbrado, y creo por haraganería, a solo mencionar
algunas cosas que hizo el autor, poniendo fechas a sus obras. Digamos en tal
año hizo tal cosa, y en el otro, cual cosa. Y como describió el mismo autor: “Biografías: Son el ejercicio de la minucia,
un absurdo. Algunas constan exclusivamente de cambios de domicilio.[2]”
Pero esas biografías nos dejan muchos vacíos y no sirven para conocer al autor.
En el presente trabajo incluiremos, aparte de lo acostumbrado, algunas frases
celebres del autor, con el fin de conocer sus pensamientos respecto a algunas
cosas fundamentales de la vida.
Partamos
con una frase, que no sé si para él fue de las primeras, pero algo que con
palabras sería indescriptible pero que nos ayuda a conocer al autor. “He cometido el peor pecado que uno puede
cometer. No he sido feliz.” Dejo al lector, como dijera el mismo Borges,
que saque sus propias conclusiones de esta frase. Pero su temor, casi mortal, a
los espejos nos hacen comprender una frase que en particular me llamo la
atención: “Hay que tener cuidado al
elegir a los enemigos porque uno termina pareciéndose a ellos.” El creía, o
por lo menos es lo que yo creo después de leer parte de su obra, que él veía en
el enemigo, que para él era su espejo, a él mismo. Pero ese temor llega más
allá, compartía el mismo miedo que, años atrás, también padeció, si cabe el
término, Poe. “La paternidad y los
espejos son abominables porque multiplican el número de los hombres.”[3]
El temor a esa multiplicación, que ya en la edad media fue bastante
difundida por los cabalistas y místicos, creo yo, muy personalmente, que se
debía al miedo de sentirse solo. En palabras de Vallejo: “Él no encontraba, en él mismo a nadie”[4] y eso, Borges, resume
sublímenle en una frase. “Estoy solo y no
hay nadie en el espejo.” No se encontraba con él, no veía en el espejo a
él. Tal vez por eso haya creado uno de sus mejores poemas: “Borges y yo” donde
nos revela que no son una sola persona, sino que son diferentes, que no tienen
nada en común y que no se conocen. “…De
Borges tengo noticias por el correo y veo su nombre en un terna de profesores o
en un diccionario bibliográfico…” “...Sería exagerado afirmar que nuestra
relación es hostil…” “Por lo demás yo estoy destinado a morir, sólo podré vivir
en unos rasgos de él…” [5]y así en todo el poema
afirma una relación de dos personas, de personas diferentes.
Pero
hablemos, en sus palabras, sobre sus vicios.
“Yo no bebo, no fumo, no escucho la radio, no me drogo, como poco. Yo diría que
mis únicos vicios son El Quijote, La divina comedia y no incurrir en la lectura
de Enrique Larreta ni de Benavente.” Vicios agradables y que nos regalaron
grandes estudios, pero vicios que, como ya se dijo, líneas arriba, no le
hicieron feliz. Ese vicio, ese amor a las bibliotecas, se reflejan en más
frases: “Siempre imaginé que el Paraíso
sería algún tipo de biblioteca.” [6]Creyó encontrar un mundo,
un paraíso en ese montón de libros. Se sentía más feliz, más completo, leyendo
que escribiendo, y en unas palabras resume todo esto: “Que otros se jacten de las páginas que han escrito; a mí me
enorgullecen las que he leído.” Y hasta se cree un crítico por eso ordenar
su biblioteca: “Ordenar bibliotecas es
ejercer de un modo silencioso el arte de la crítica.” Y termino este punto
con esto, que ya el lector disfrutará como yo lo disfrute. “La Biblioteca es una esfera cuyo centro cabal es cualquier hexágono,
cuya circunferencia es inaccesible.” [7]
Lo
que nos llamó la atención, y creo que también a todos los que tuvieron entre
las manos algún escrito de Borges fue su maestría al momento de escoger las
palabras. Su finura, su cabalidad artística. Pero al parece contradecir a sus
lectores, con las definiciones que tiene sobre su propia literatura. Al decir:
“Dicen que soy un gran escritor.
Agradezco esa curiosa opinión, pero no la comparto. El día de mañana, algunos
lúcidos las refutarán fácilmente y me tildarán de impostor o chapucero o de
ambas cosas a la vez.”[8]
Una opinión así, de sus propias obras, deja a los lectores estupefactos. En
realidad no encontré las intenciones que lo motivaron a escribir eso, pero
llaman la atención a una humildad, o tal vez orgullo, infinito. Pero, lo digo
en mi ignorancia, quizá con todas sus obras no ha querido forzar una
revolución. “No sé hasta qué punto un
escritor puede ser revolucionario. Por lo pronto, está trabajando con el
idioma, que es una tradición.”
Para
finalizar, su espera que nunca se dio: “Yo
siempre seré el futuro Nóbel. Debe ser una tradición escandinava.”
La
mención de una frase: “La paternidad y
los espejos son abominables porque multiplican el número de los hombres.”
Lleva a dos amigos a investigar su origen. Consulta la Enciclopedia británica
tomo X y no encuentran ningún rasgo ni mención sobre la frase ni sobre quien la
dijo. Cansados de buscar, Boy Cáceres se compromete en traer la versión de la
enciclopedia donde había encontrado dicha frase. Al pasar una semana Boy
Cáceres llega trayendo la versión que él tenía de la enciclopedia británica y
descubren que, esa versión, tiene 4 páginas de más.
El
narrador, que hace las veces de personaje principal, le tenía cierta repulsión
a los espejos al igual que Poe.
Reconocen
en la lectura 3 de los 14 puntos geográficos mencionados y un solo nombre
personal.
Al
entrar en la lectura, descubren que algunos de sus hechos históricos y su
literatura son, de hecho, de índole fantástica. Hablan de dos regiones: Mlejnas
yTlön. De las cuatro bibliografías mencionadas solo encontraron un libro en la
biblioteca nacional y solo referencias de un segundo libro.
El
narrador comienza a contar la historia de Herbert Ashe, narra la mistad que
había entre él y su el padre del narrador. Ashe era ingeniero de los
ferrocarriles del sur y sus conversaciones se trazaban desde la numeración
sexagonal y duodecimal. En 1937, Ashe, muere de un aneurisma cerebral, pero
deja en un bar, unos cuadernos que entre garabatos tenían referencias no sólo
sobre Tlön y esto le hace llegar hasta la Primera Enciclopedia de Tlön tomo XI.
La analizar dicha enciclopedia con algunos amigos llega a la conclusión de que
no pude ser obra de un solo escritor, sino de muchos hombres y en diferentes
generaciones.
En
las paginas siguientes se describe todo sobre Tlön: su geografía, su filosofía
sus habitantes y hasta sus animales. Pro toda esta historia comienza a finales
del siglo XVII en Londres. Y aparece también en una antología de literatura
fantástica publicada en 1948.
En
ese siglo una sociedad secreta se interesa en crear un país en América así que
van en un acaudalado empresario que les dice que crear un país en América es
perder el tiempo, así que les sugirió crear todo un planeta. En 1824 aparece el
libro de Andrea en Menphis. En 1914 sale el volumen final de los 4 volúmenes de
la enciclopedia de Tlön. Luego es encontrado por la princesa de Faucigny.
Algunos rasgos del alfabeto de Tlön. Y en 1944 se encontraron algunos ovejeros
que servían en la religión de Tlön.
Este
libro tuvo el poder de cambiar toda la historia.
Biblioteca de babel
La
biblioteca de Babel es una biblioteca infinita, o por lo menos eso creen los
que la visitan. En esa biblioteca se encuentran todos los libros habidos y por
haber, eso enorgullece a sus dueños, los pobladores de babel. Pero esto de la
infinidad es un problema para todos los que la habitan, pues quieren encontrar
el final y que se repita algún libro, pues esto demostraría que no es infinito.
Hay
un espejo, esto, según algunos estudiosos, es la prueba irrefutable de que la
biblioteca no es infinita.
La
biblioteca, en su infraestructura, es un hexágono. Esto, según las cabalistas
es señal de su infinidad. Hace 500 años se encontró un libro de casi dos hojas
homogéneas. Hay un libro de 410 diez páginas que solo tienen MVC y que ha sido
objeto de muchos estudios pues encontraron que ninguna de sus ojos se parecen.
Hace
más de 400 años que ya nadie busca nada en esta biblioteca.
Algunos
después de años de buscar llegan a la desesperación pues creen que existen
anaqueles de libros inaccesibles que esconden secretos legendarios, esto dio
orinen a la creación de sectas.
Hay
dos tesis sobre la biblioteca: 1. La biblioteca es enorme y todo reducción de
origen humano es infinitesimal. 2. Cada ejemplar es único, pero como la
biblioteca es enorme hay libro demasiado parecidos, algunos de ellos defieren
solo por una como.
Las ruinas
circulares
Un
hombre llegó, nadie sabe de dónde, buscando tranquilidad para hacer su trabajo.
Busco, en un rio, unas antiguas ruinas circulares donde ponerse a dormir. Al
principio nadie sabía de su existencia, pero después nadie lo ignoraba. Muchos
empezaron a hacerles ofrendas y de eso sobrevivió.
Su
trabajo, un poco inusual, era soñar a un hombre y transformarlo en un ser
humano. Comenzó este sueño soñando únicamente sombras. Hizo, en sus sueños, una
especia de academia donde el premio era ser un humano más. Al principio
centenares de alumnos escuchaban sus clases de humanización, pero con el tiempo
fue seleccionando a unos cuentos. A los demás los dejaba de soñar. Con el pasar
del tiempo se fijo en uno, y así que lo elogio.
Lo
formó a su manera, le dio las ideas que él quería. Pero con el pasar del tiempo
se dio cuenta que el nuevo humano no despertaba en sus sueños, no habría sus
ojos. Decidió ir a buscar ayuda prometiéndole a un dios que sí le da vida haría
grandes sacrificios para él. El acepto pero le dio una advertencia: sólo tú y
el dios del fuego sabrán que es un sueño. El hombre accedió pero se dio su
tiempo para liberarlo. Cuando fue el tiempo el hombre despertó y fue un nuevo
ser.
Pero
la advertencia del dios lo desestabilizó psicológicamente. Y lo llevo lejos
para que nunca se entere que era sólo un sueño de otro que lo soñaba. Después
de algunos días los pobladores de la región le dijeron que había un incendio en
el templo donde estaba su hijo. Salió corriendo, pues sabía que cuando su hijo
no se quemara con el fuego su hijo descubriría que era solo un sueño. Pero
cuando él pasó por el fuego y no se quemó, descubrió cruelmente que él también
era un sueño que otro soñaba.
La lotería de
babilonia
Un
hombre que tenía la marca de Gimel, esta marca le hace esclavo de otros hombres
desacuerdo a la posición de la luna. Como está a punto de viajar narra
rápidamente sobre las consecuencias que trajo la lotería en babilonia.
Durante
un año, el narrador, había declarado ser invisible. Nadie lo veía ni lo
escuchaba. No le daban el castigo por ciertas acciones que él cometía.
Narra
que con huesos y pergaminos nace este juego, todos estaban obligados a
participar. Por cada 80 monedas o suertes, había sólo una adversa. Después se
consiguió que la lotería fuera secreta y después a utilizar a astrólogos y
sabios para las elecciones de las suertes.
Los babilonios se hicieron asiduos a este juego y quisieron que tenga
más suertes adversas.
Pero
las suertes eran adversas e infinitas, digamos un suerte podría condenar a un
hombre y las demás lo pueden salvar o hacerle rico. Todo este juego apasionaba
a los babilonios pues no tenía lógica y solo se basaba en la suerte.
El
barco tuvo que partir dejando la narración casi terminada.
El libro de arena
Un
vendedor de biblias llega a casa de un coleccionista de biblias. El hombre, que
llegó, era presbiteriano y en uno de sus tantos viajes había adquirido un libro
misterioso. Su nombre era el libro de arena, pues como la arena este libro no
tenía ni principio ni fin. El hombre lo había encontrado en Bombay y lo había
cambiado por unas rupias y una biblia. Pensaba que el libro era un diabólico
pues las hojas parecían nacer de libro. El dueño de la casa quiso comprar el
libro, pero como la suma no estaba a su alcance ofreció, al vendedor, la
primera versión de la biblia de wicliff y todo el dinero de la jubilación. El
vendedor le pareció justo. Después de una no muy larga conversación de despidió
y se fue.
Al
llegar la noche el hombre trato de buscar el inicio de del libro y no logro.
Busco las páginas que había visto, pero no los encontró. Esto lo volvió loco,
pero las dudas de que el libro no era infinito comenzaron a rondar por su mente
y lo intrigaba.
Quiso
deshacerse del libro y pensó en quemarlo, pero la idea de que la combustión de
un libro infinito tenía que ser infinito. Desistió de la idea y dejo el libro
en la biblioteca nacional donde no lo encontró nunca más.
El Disco
Un
hombre que vive mucho tiempo sólo en el bosque, pues su hermano había muerte
hace muchos años. Al principio su objetivo era talar todos los arboles pero
ahora tenía ya otros planes.
Un
día había llegado desde Sajonia un hombre desconocido. Este le ordena y el
hombre le dice que por que tenía que hacerle caso, el invitado respondió:
porque era el rey. El leñador creyó que estaba mintiendo y le pidió pruebas. El
hombre le contó su historia y le reveló que mientras tendría el anillo disco de
Odín seguiría siendo el rey.
El
disco era el único objeto que tenía un solo lado. Esto impresionó al leñador y
éste intentó comprárselo. Al tener una respuesta negativa lo asesino de un
hachazo. Dejó marcado el lugar donde dejó el disco, pero no lo encontró, ya son
muchos años que anda buscándolo.
Tiempo
de la Narración:
El
tiempo de narración difiere entre cuentos. Vemos en Tlön, Uqbar y Orbis Tertius
que la narración corresponde al año 1941, pero qué la historia se desarrolla en
diferentes años partiendo de la reunión que tuvieron en 1824 hasta 1944. Un
total de 120 años. Pero no se nos dice la fecha de la última aparición del
libro ni de qué fecha datan los últimos vestigios de la historia.
Pero
en otros cuentos como: “la biblioteca de Babel, El Disco, La Lotería de
babilonia” por ser en narraciones en primera persona no sugieren la fecha de
los sucesos. Y la historia solo abarca el tiempo de la narración. Pero estas
narraciones nos hacen volver a una época medieval y antigua. Al leer estos cuentos
nos transportamos a diferentes tiempos de la historia antigua.
En
“Las Ruinas Circulares” tampoco hay vestigios de tiempo, pero por la narración
podemos suponer que duro la historia duró algunos años.
En
“Libro de Arena” tampoco hay fechas, y sólo tendríamos noción del tiempo por la
narración que se nos hace en esto.
Como
se ve, en los cuentos de Borges, se rompe el tiempo y casi no se tiene noción
de él. Pero Borges, en sus narraciones, como por ejemplo en la lotería de
babilonia y el Tlön, Uqbar y Orbis Tertius, se trabaja en diferentes tiempos y
hasta se hace confusa la lectura si no se sigue al corriente la lectura. Pero
como dijimos línea arriba no se puede definir el tiempo de duración pues no hay
puntos de referencias entre los tiempos.
Análisis:
Análisis del
discurso:
Al
ser un libro de historias, cuentos, múltiples nos encontramos ante diferentes
discursos. Los discursos más comunes en este libro son los de primera y tercera
persona. Veamos algunos ejemplos:
a.
Primera
persona: como sabemos la primera persona es un monologo o discurso persona, que
puede ser interno o externo. Encontramos esto en el cuento “el disco”: “Soy leñador. Nombre no importa. La choza en
la que nací y en la que pronto habré de morir queda al borde del bosque…”[10] vemos que empieza una narración a un oyente
desconocido.
Esto también se repite en las Ruinas circulares pero
como un dialogo más. El narrador se habla a sí mismo: “…No. Así no es la manera de comenzar mi narración…[11]”, Esto lo dice después de un fallido intento de
comenzar su historia. Pero después pasa a un narrador externo, con un oyente
también desconocido: “…le asegure que no
tenía nada de que reprochase, y le pregunte si estaba de paso por estas
tierras…[12]” Se puedo observar que en este cuento están las
dos formas básicas del monologo. Interno y externo. Pero la relación con un
oyente desconocido le hace parecer más intimas. El lector se convierte, al
abrir las hojas, en un oyente casi presencial de los sucesos narrador por el
escritor. Y gracias a eso, el narrador, puede decir al finalizar la narración
de “el libro de arena”, que es casi una confesión: “…siento un poco de alivio, pero no quiero ni pasar por la calle México[13]”.
También debemos
detenernos en algunos instantes del cuento “la lotería de babel” que es una
narración, también en primera persona, pero menos intima que el resto de las
demás. Podemos inducir que el oyente es uno de los que despiden el barco dónde
él tiene que partir. Esto hace, tal vez sin querer, que se rompa la magia
comenzada en los cuentos anteriores y que el lector pierda cierto protagonismo
en la historia.
b.
La
tercera persona narrativa se descubre fácilmente al iniciar el cuento “las
ruinas circulares. “…Nadie lo vio
desembarcar
en
la unánime
noche,
nadie vio
la canoa de bambú sumiéndose en el fango sagrado,
pero a los pocos
días nadie ignoraba
que el hombre taciturno venía del Sur…[14]”. Cabe
recordar que éste es uno de los pocos cuentos que Borges escribe en tercera persona,
dado a que la mayoría de ellos son en primera persona.
c.
Cabría señalar que algunos cuentos como, Tlön, Uqbar y Orbis
Tertius, juegan entre varios narradores, al principio del cuento vemos el
siguiente monólogo: “…Debo a la conjunción de un espejo y de una enciclopedia el descubrimiento de Uqbar.
El espejo inquietaba el fondo de un corredor en una quinta de la calle Gaona…[15]”
pero líneas más adelante esto se transforma en un discurso en tercera persona. “…Algún recuerdo limitado y menguante de Herbert Ashe, ingeniero de los ferrocarriles del
Sur, persiste en el hotel de Adrogué, entre las efusivas madreselvas y en el fondo ilusorio de los espejos. En vida padeció de irrealidad, como tantos ingleses; muerto, no es siquiera el fantasma
que ya era entonces…[16]” en
este juego de personas se desarrolla el cuento.
Pero a esto
debemos añadir que son narradores autodiegéticos y en algunos casos
homodiegético. La teoría nos dice: “…El
narrador puede ser heterodiegético (cuando está ausente de su propio relato),
"homodiegético" (dentro de su relato, como en los relatos hechos en
primera persona) o "autodiegético" (cuando no sólo se halla dentro
del relato sino que es personaje principal)…[17]”
El narrador, en los cuentos de Borges, es a la vez, en algunos casos como en
“el disco” y “la biblioteca de babel”, el personaje principal. Pero en la
“lotería de babilonia” el narrador sólo está dentro de la historia pero sin ser
el personaje principal.
Análisis de la
historia:
Los relatos de
Borges son ficcionales, ficticios. Esto nos lleva a preguntar: ¿Hasta qué punto
pueden ser diferentes estos relatos, los de Borges, a otros relatos ficticios?
Si hay alguna diferencia tendríamos que analizar y conocer que tipos de relatos
ficticios existen. Martin Haddis dice: “Es
decir, hay un primer grupo de relatos fantásticos, a los que podríamos llamar
“concretos”, que alteran ciertos parámetros del mundo real y exploran cómo se
desenvuelve un argumento en un mundo similar al nuestro. Pero luego hay un
segundo grupo de relatos fantásticos, al que podríamos llamar “metafísicos” que
no alteran uno o dos parámetros, sino en los que, literalmente, todo puede
suceder y hasta la realidad misma resquebrajarse. Este agrupamiento resulta
clave para entender las diferencias entre los modos de ficción de Tolkien, por
un lado, y Carroll y Borges, por el otro.[18]”
Partiendo de este
punto. Tenemos que analizar los cuentos de Borges como lo que son. Las
historias, en Borges, son casi las mismas, porque como él dice: “…en el caso de un cuento yo conozco el
inicio, el punto de partida, conozco el final, conozco la meta. Pero luego
tengo que descubrir, mediante mis muy limitados medios, lo que pasa entre el
principio y el fin…[19]”
Si hay algo en lo
que los cuentos de Borges se parecen demasiado es, como dice Haddis, en que en
los cuentos de Borges se rompe la realidad mediante las mismas leyes que la
rigen. Pero debemos saber que existen muchas teorías para interpretar estas
historias. Una de ellas es la teoría de Thomansson. “…La propuesta de Thomasson, la teoría artefactual, ha sido elaborada
en la búsqueda de soluciones para dos de los mayores inconvenientes que
enfrenta y debe sortear toda teoría de la ficción: la cuestión de la identidad de los personajes (un
criterio que nos permita saber si los personajes son los mismos o no, en la
misma obra o a través de los volúmenes de una serie) y el difícil obstáculo de
la referencia de los nombres
por medio de los cuales los mencionamos en virtud del colapso de la noción de
referencia heredada de la tradición de la lógica clásica. Las soluciones que
Thomasson ofrece para ambos, la identidad y la referencia, le ha permitido
posicionar su pensamiento frente a las inconsistencias que sus trabajos
críticos han subrayado en otros enfoques, tanto en los realistas como en los irrealistas…[20]”
Pero considerando
las palabras de Borges, conocer el principio y fin de la historia. Podemos
deducir, en los cuentos analizados, que él toma personas que hacen un
descubrimiento y ese descubrimiento les hace perder la conciencia y
convertirlos en seres infelices y desdichados. Todo esto pasa cuando conocen lo
infinito del universo, o descubren la existencia de un libro, en el caso de
Tlön, Uqbar, Orbis Tertius, que cambio toda la existencia de la humanidad.
Volvamos al texto
en mención. El decir una frase, y tratar de buscar al autor de tal, hacen que
se encentren con un mundo nuevo. El narrador, en el cuento de Tlön, se vuelve
loco tratando de buscar referencias de un planeta. Tenía en las manos todo lo
que habían encontrado, pero esto lo vuelve loco. Aunque examinando un poco más
y tratando de comparar la ficción con la realidad, encontramos cierta igualdad
entre la historia de Tlön con la del cristianismo. Tlön y el cristianismo no se
topan con la realidad y con el materialismo. Ambos son demasiado idealistas y
no quieren reparar su error.
En el caso de de
“la lotería de babilonia” la ficción parece ser menor. Se podría suponer que es
la narración de una historia cualquiera. Pero las frases utilizadas y los
conocimientos de lesa cultura hacen hacer un cuento sorprendente. Por las
acciones del narrador nos devuelven a la teoría de ficción, aunque no del todo
cierto.
En “el Disco” se rompe de nuevo la realidad. Para muchas
físicas es imposible encontrar un objeto de un solo lado. Pero al atribuirle
ese objeto a la obra de un dios, le una especie de misticismos real. Ese objeto
no solo rompería con una propiedad de la materia, que es el espacio, sino más
bien, con todo lo que se le atribuyó a la naturaleza.
En “el libro de
arena” parece que nos encontramos con la fuente del conocimiento humano, y es
mas con la escritura. Márquez y Borges comparten una idea que me pareció
correcto al momento de leer este cuento. Uno publica un libro para huir de las
correcciones[21].
Es por eso que aun nacen hojas del principio y fin del libro.
Lo mismo sucede en
“la biblioteca de babel” los del babel estaban orgullosos de tener la
biblioteca más grande, que abarcaba todo el conocimiento humano y angelical.
Pero eso también era una trampa, pues volvía, a los que entraban en ella, en
locos buscando libros más allá de las barras de conocimiento.
En “las ruinas
circulares” nos hacen dudar de nuestra propia identidad. No sabemos si somos
humanos propios o simplemente el sueño de otro a que también lo soñaron. Todos
estos cuentos rompen el esquema de nuestra cabeza y nos hacen dudar de las
leyes en las que vivimos.
Pero no sólo nos
hacen perder la noción de realidad, sino también de nuestra identidad. Y esto
no es gratis. Algunos críticos dicen que Borges no sabía quién era. Pero
volvamos a Borges: “…Soy el que es nadie, el que no fue una espada en la
guerra. Soy eco, olvido, nada…[22]” Y estas dudas están
claramente plasmadas en los cuentos. En “Tlön y en las ruinas circulares” los
narradores y personajes principales quedan, al final del cuento, con muchas
dudas de su existencia y de su ser.
Procesos
técnicos:
El autor usa para
la construcción de los cuentos muchas propiedades y leyes científicas. Todo
esto, combinado a su maestría narrativa hace que el lector crea que son reales
los cuentos que tiene al frente. Vemos algunos casos.
a. “…La
enciclopedia falazmente se llama The Anglo American Cyclopaedia (Nueva York, 1917) y es una reimpresión literal, pero también morosa, de la Encyclopaedia Britannica
de 1902…[23]”
como vemos en este párrafo se citan obras que verdaderamente existen, con datos
también existentes. Pero ahí, en medio de tanta cosa real se mezcla con la
ficción como en el caso de: “…The Anglo American Cyclopaedia la registraba, en su
artículo sobre Uqbar. La quinta (que habíamos alquilado amueblada) poseía un ejemplar
de esa obra. En las últimas páginas del volumen XLVI dimos con un artículo sobre Upsala; en las primeras del XLVII, con uno sobre Ural-Altaic Languages, pero ni una palabra sobre Uqbar…[24]” se
puede a observar claramente una mezcla de lo real con lo imaginario. Casi sin
darnos cuenta nos introducimos a un mundo imaginario, pero con bases reales.
b. Pero no sólo son datos de libros,
o años memorables para la humanidad. Podemos encontrar en sus textos algunas
costumbres de épocas lejanas. Topónimos de pueblos que ahora son naciones nadan
entre sus cuentos. “…- Esas palabras
convenían a su vejez. – mi padre siempre me había hablado de Sajonia. Ahora la
gente le dice Inglaterra…[25]” y
así una infinidad de países con sus nombres antiguos.
c.
Pero no sólo eso. En un cuento, no analizado en esta oportunidad,
hay propiedades matemáticas. “…el mejor no es el que originariamente ideó, el x 4; es el de naturaleza
fantástica, el x
9.
Otros están
afectados
por bromas lánguidas y por
pseudoprecisiones inútiles. Quienes los leen en orden cronológico (verbigracia: x 3, y 1, z) pierden el sabor peculiar del extraño
libro. Dos relatos -el x 7, el x 8- carecen de valor
individual; la yuxtaposición les presta eficacia...[26]”
d. Lo que también llama la atención son los
hechos históricos que se narran en el libro. “…data de 1641 y es obra de Johannes
Valentinus Andreä. El hecho es significativo; un par de años después,
di con ese nombre en las inesperadas páginas de De Quincey (Writings, decimotercer volumen) y supe que era el de un teólogo alemán que a principios del siglo XVII describió la imaginaria comunidad de la Rosa-Cruz -que otros luego fundaron, a imitación de lo
prefigurado por él…[27]” pero,
como el lector se habrá dado cuento, todos los datos históricos están
mezclados, magistralmente con hechos ficticios.
En el texto
difícilmente encontramos figuras literarias. Sus frases celebres son siempre, o
casi siempre, afirmaciones o leyes de la naturales. Solo encontraríamos un
símil, en la biblioteca de babel. “La
biblioteca es una esfera cuyo centro cabal es en cualquier lado[28]”.
Pero si podemos
encontrar muchos refranes, y frases de la usanza común: “…mucho más arduo que tejes una soga de arena, que amonedar el viento
sin cara…[29]”
O el la frase: “…El azar es el orden del
mundo…[30]”
Y hasta frases apocalípticas se encuentran en este libro. “…si el espacio es
infinito, estamos en algún lugar del espacio…[31]”
Lo que llama
también la atención es la creación de parábolas: “…El martes, X atraviesa un camino desierto y pierde nueve monedas de cobre. El jueves, Y encuentra en el camino cuatro monedas, algo herrumbradas por la
lluvia del miércoles. El viernes, Z descubre tres monedas en el camino. El viernes de
mañana, X encuentra dos monedas en el corredor
de su casa. El heresiarca quería deducir de esa historia la realidad -id est la continuidad- de las nueve monedas recuperadas. Es absurdo (afirmaba) imaginar que cuatro
de
las monedas no han existido entre el martes y el jueves, tres entre el martes y la tarde del viernes,
dos entre el martes y la madrugada del viernes.
Es lógico pensar que han existido -siquiera de algún modo secreto, de comprensión vedada
a los hombres- en todos los momentos de esos tres plazos…[32]”
Conclusiones:
1. El titulo, ficciones, para algunos es el mejor
titulo que se le puede dar a ese cuento. Pero desde mi punto de vista es
bastante obvio y empuja al lector a estar preparado y a preparar su cerebro
para recibir las ficciones que se van a dar. Quizá con otro título la sorpresa,
al leer los cuentos, hubiese sido más atrayente y más engañoso. Muchos de sus
lectores hubieran creído que son ciertas tesis de algún científico que da
nuevas ideas.
2. En el cuento “Tlön, Uqbar y Orbis Tertius”
parece ser la religión cristiana la fuente de inspiración. Haciendo una
comparación con las principales doctrinas cristianas, con las doctrinas
encontradas en los volúmenes de Tlön lléganos a la conclusión de que muchas de
ellas concuerdan, veamos algunas.
a.
Los
cristianos no buscan la verdad pues la verdad es Jesucristo[33], en el caso de Tlön buscar la verdad sería
hacerse más preguntas, llegar a hechos y leyes desconocidas para ellos[34]. Los cristianos ya son libres con la verdad
de que es Jesucristo. Que por cierto no es una verdad científica, sino sólo un
acto de fe.
b.
El igual
que en nuestro mundo en Tlön también se quiso implantar el materialismo, pero
fue un escándalo[35]. En la biblia también es un escándalo negar
la existencia de dios.
Y así podemos encontrar una infinidad de
similitudes, tanto en el tema doctrinal como en el tema de pensamiento.
3. El cuento “Tlön, Uqbar y Orbis Tertius” es uno
de los cuentos en los que se desenmascara las cosas que el cristianismo hizo,
pero detengámonos en el último párrafo de dicho cuento. “…El contacto y el hábito de Tlön han desintegrado
este mundo. Encantada
por su rigor, la
humanidad olvida y torna a olvidar que es un rigor de ajedrecistas, no de ángeles…”lo
mismo paso en nuestra humanidad cuando el cristianismo empezó a reinar en el
imperio romano.se desintegro nuestro mundo andino, al entrar en contacto con
las leyes de la biblia.
4. Pero el proyecto de la primera
Enciclopedia de Tlön era tan grande, pero no fue el primero en la humanidad.
Muchos reyes, entro ellos Alejandro magno, con sus conquistas querían
demostrarle al hombre que ellos podrían ser igual o mejores que dios. Veamos el
proyecto. “…Buckley descree de Dios, pero quiere demostrar
al Dios no existente que los hombres mortales son capaces de concebir un mundo…” toda gran empresa grande en
la historia ha tenido como fin eso. Demostrarle a los humanos que ellos son
capaces de construir un mundo.
5. Volemos a “La biblioteca de Babel” todos los
hombres pasan y mueren allí. Buscan un libro sagrado. Es un libro que, desde mi
punto de vista, trata de explicar los hechos y la evolución de la humanidad.
a.
Dicho
cuento comienza con un epígrafe en ingles, que pude recordar la doctrina de la
infinitud. “…By this
art
you may contemplate
the variation
of the
23 letters...” la idea de la biblioteca de
Babel, era no encontrar, en sus infinitos libros, dos páginas que no se
parezcan. Todo esto era posible por los 23 caracteres que llamamos letras. (los
ingleses no reconocen la “Ñ”) las muchas combinaciones que se podían hacer con
estos grafemas eran infinitos. Pero habían hojas que se parecían bastante. El
cuento nos dice que eran diferentes únicamente por una coma.
6. Pero, según Borges en este cuento, se había
llegado a la estupidez en este libro. La idea de un libro que contenga sólo MCV
en todas sus páginas, y aún sean distintas, hace pensar que Borges tampoco
creía en la efectividad del hombre para la creación. Y en su poco imaginación
para sorprenderse.
7. Lo que llama la atención, en los cuentos de la
“Biblioteca de Babel” y “Tlön, Uqbar y Orbis Tertius” es la presencia de un
espejo. Es bastante conocido el terror
de muchos escritores hacía el espejo. Borges estaba entre ellos. Muchas frases
referentes al espejo. El coloca al espejo como un personaje que tiene mucho terror,
en Borges el espejo deja de ser un objeto y llega a tener presencia de
personaje tenebroso[36].
8. En “Las ruinas circulares”, el problema
cambia. La identidad es el tema centra[37]l. En realidad quién eres, parece preguntar
Borges en este cuento. Como se dijo en su biografía Borges no sabía quién era.
Esto parece trasladarlo a soñar un hombre, así como, según él pensaba, alguien
más lo había soñado. Pero le podemos encontrar un concepto más religioso. El
soñador, va y le pide a un dios, desconocido para él, que le diera vida al hijo
que había construido en sus sueños. El dios se le concede con la condición de
que éste le rindiese culto cada cierto tiempo. Lo mismo sucede hoy, las religiones
parecen darnos identidad, pero nos esclavizan a ellas.
9. La decepción final de Borges, en “Las ruinas
Circulares” es que no se puede encontrar una identidad definida. “…sólo somos el sueño de alguien que sueña…”
Entonces deshumanizada a los hombres y los pone en el nivel de ser simplemente
en un sueño de alguien anterior. Pero el hecho de ocultarnos el origen de
nuestro soñador es algo escalofriante. Si alguien no está soñando entonces qué
es la muerte, ¿Sólo el fin del sueño de ese que no sueña?
10. Romper con las leyes naturales, usando las
mismas leyes naturales, es la especialidad de Borges. Encontramos que en el
cuento “el disco” estas leyes se ven otras con la aparición de un objeto de un
solo lado. Físicamente, o lo que conocemos de la física, es que todos los
cuerpos tienen tres dimensiones y que todo está limitado en el tiempo[38]. Pero la parición del disco de Odín cambia la
perspectiva de la materia como se conoce. Ya que si hubiese sido de un humano
no se hubiese podido explicar, le dan la autoría de eso a un dios. Pero quizá a
un dios desconocido para la mayoría de sus lectores cristianos. Odín es, según
la mitología nórdica, el dios supremo, creador de muchas cosas. Pero que habían
dioses más grandes que él. Como Tiamat[39].
11. Como sucede, en casi todos los cuentos, esta
aparición es la ambición de los que lo conocen. En el caso de “el disco” el
leñador se siente deseoso y ambicioso del disco. Lo quiere comprar pero al
escuchar la negativa se vuelve en asesino. Pero no solamente eso. El disco
cambia su vida, sus planes, su mundo. El poder del disco el tal, sobre su vida,
que sólo vive para eso. La locura, después de conocer algún objeto, un libro,
una biblioteca, es común en Borges. Y es el fin que busca en todos ellos.
12. La religión no podía estar lejos de la obra
Borges. Recordemos su afición por la cultura judaica. También recordemos su
magistral poema de “el Gólem”. En la lotería de babilonia plasma todo ese
conocimiento místico. Y afirma, igual que el kábbala lo afirma[40], que el azar el orden del mundo.
13. El libro de arena es quizá el mejor cuento de
Borges. Se mezcla la infinitud con la locura. Un coleccionador de biblias
adquiere un libro totalmente extraño. Pero la pregunta es: ¿por qué la
atracción total hacía ese libro desconocido y casi diabólico? La respuesta la
darían los filósofos de la antigüedad. El hombre busca más de lo que puede
tener[41]. El
hombre quería tener lo que otro hombre no podía. Quería ser el dueño de un
objeto tan extraño y único. Pero, como en todos los demás cuentos, la inseguridad
le loco. “…al hecho de poseerlo se me
sumó el de qué me lo robaran, y luego al qué no fuera verdaderamente
infinito...”
[1] Comienzo aquí
relatando mis sensaciones con Borges. Muchos críticos podrán no estar de
acuerdo con este texto dado a qué todo esto no es más que una interpretación
sentimental de mi experiencia con la obra de Borges, de la que puedo sacar
algunas conclusiones sobre su personalidad.
[2] Todas las frases
usadas en esta construcción biográfica fueron usadas de www.provervia.net. A no
ser que se indique lo contrario.
[3] De Tlön, Uqbar y
Orbis Tertius.
[4] Cesar Vallejo.
Obra poética completa. Mosca azul. lima 1974
[5] De Borges y yo
[6] De la Biblioteca
de Babel
[8] Tiempo de
Argentina. Jorge L. Borges y Osvaldo Ferrari. Buenos Aires 1984.
[10] Jorge L. Borges.
Ficciones, a partir de ahora se conocerá como obra citada.
[11] Obra citada.
[12] Obra citada
[14] Obra citada
[15] Obra citada
[16] Obra citada
[17] Terry Eagleton.
Una introducción a la teoría literaria. México 1998
[18] Martín Haddis.
Prodigios y ficciones. Hispanoamérica 2209
[20] Juan Reimond.
Borges y dinámica de ficciones. Universidad Lille
[21] Jorge Luis Borges.
Como nace un texto. Gabriel García Márquez. 12 cuentos peregrinos.
[22] Jorge L. Borges.
La rosa Profunda
[24] De Tlön, Uqbar y
Orbis tertius.
[25] De El Disco.
[26] De Examen de la
obra de Herbert Quain.
[27] De Tlön, Uqbar y
Orbis Tertius.
[28] De la Biblioteca
de Babel.
[29] De la Biblioteca
de Babel
[30] De la biblioteca
de Babel
[31] De El libro de
Arena.
[33] En la Biblia, Juan
8:32 dice: y conoceréis la verdad, y la
verdad os hará libres.
[34] En Tlön, Uqbar y
Orbis Tertius. Los metafísicos de Tlön no buscan la verdad ni siquiera la verosimilitud: buscan el asombro. Juzgan que la metafísica es una
rama de la
literatura
fantástica.
[35] En Tlön, Uqbar y
Orbis Tertius. Entre las doctrinas de Tlön, ninguna ha merecido
tanto escándalo como el materialismo
[36] Leer los
mencionados cuentos, y centrarse en lo que el espejo significa en ellos.
[38] Enciclopedia
temática Mentor. Océano 1999
[39] Leído en la
portada de disco ¡Budapest… You rule…!!!
[40] Borges había
tenido contacto con la religión judaico. Para más información. El acercamiento
de Borges con el judaísmo de Haddis.
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