¿ESTÁ MURIENDO EL HÁBITO LECTOR?



Lic. HURTADO SANTA CRUZ, Isaías Joel

I. La telaraña mortal de la red:

Hace algunas décadas atrás la única forma de hacer amigos era en el parque, o en las calles, de determinado centro poblado o ciudad. Aún recuerdo que a finales del siglo pasado los jóvenes y niños  nos congregábamos y jugábamos baja la luz de la luna, y en las tardes polvorientas de unas calles que ahora sólo existen en el recuerdo[i].

Todo esto parece haber cambiado con el rápido avance de las nuevas tecnologías. Las amistades virtuales parecen desplazar cada vez más a las amistades reales. Las emociones parecen haberse trasladado a una pantalla desde su remota ubicación en alguna callejuela.

Pero, además de esto, debemos admitir que todo lo mencionado líneas antes es sólo la punta del iceberg. Los problemas reales sólo se están haciendo latentes con el paso de los años, y muchos de ellos en las aulas educativas. Nada, ni nadie, han escapado de las implicancias de la comercialización de las redes sociales.

El presente trabajo explorará las influencias perjudiciales de las redes sociales en la cultura, y su repercusión en una nueva generación. 

II. Bienvenidos al funeral de la lectura:

Al parecer pocos se han fijado en la grave castración cultural que viene de la mano con las redes sociales.  La cultura ha hecho que caminemos sobre la luna, que Beethoven y Mozart nos hagan sentir en la paraíso con cada una de sus sinfonías, que Miguel Ángel y Da Vinci encierren misterios en pinturas y esculturas, que Borges y Dante nos encierren en laberintos circulares, y termines extasiados, como Santa Teresa, mirando alguna obra de arte en algún tempo de las musas. Pero, no debemos olvidar que: “la misma cultura que nos llevó hasta las estrellas, hoy podría regresarnos hasta las cavernas[ii]”, La cultura, hermanos míos, como diría Vallejo, es una herramienta para “que el individuo sea un hombre, / para que los señores sean hombres, / para que todo el mundo sea un hombre, y para / que hasta los animales sean hombres[iii], y por hombre entendemos humano: un ser sensible, empático. Capaz de sentir en su propio ser el dolor ajeno, la piedad por el otro. Señoras y señores, con esto estoy diciendo que la función social de la cultura es muy importante para que no vuelvan a suceder los sangrientos episodios, no sólo de las guerras mundiales, sino también: Cada uno de los hechos sangrientos que han bañado de dolor nuestra patria y nuestra sociedad. El peligro del mundo virtual es que “…como le ocurre a esa literatura desmañada, sin orden ni sintaxis, hecha de apócopes y jerga, a veces indescifrable, que domina en el mundo de los blogs, el Twitter, el Facebook y demás sistemas de comunicación a través de la Red, como si sus autores, al usar para expresarse ese simulacro que es el orden digital, se sintieran liberados de toda exigencia formal y autorizados a atropellar la gramática, la sindéresis y los principios más elementales de la corrección lingüística…[iv]

El acto de leer es uno de los factores que van quedando relegados por el consumismo y por el vicio pandémico hacia las redes sociales. Una sociedad sin lectura es como un barco sin mapa, la cultura se pierde y se enajena, se transforma y se configura con elementos empobrecedores que no hacen más que asesinar la alta cultura, y regalarnos, de manera constante y sin reparos, la incultura. “La televisión y ahora Internet han ido dejando rezagados a los libros, los que, si las predicciones pesimistas de un George Steiner se confirman, pasarán dentro de no mucho tiempo a las catacumbas. En otras palabras: cuanto más inteligente sea nuestro ordenador, más tontos seremos…[v]

Hoy en día, con tanta información en el internet, muchas de ellas falsas y sin ninguna garantía, el conocimiento se hace cada vez menor. Compartimos las opiniones de muchos docentes universitarios y de educación secundaria al momento de decir: “Ya no puedo conseguir que mis alumnos lean libros enteros.[vi]” “El mundo pantalla ha deslocalizado, desincronizado y desregulado el espacio-tiempo de la cultura[vii]



[i] El autor hace referencia a las calles de la Cureña, barrio desaparecido a causa de la minería en  Cerro de Pasco.
[ii] Mario Vargas Llora (2013), Discurso en la feria de libro de Sao Paulo – Brasil
[iii] Cesar Vallejo (1968), Obra poética completa, Moncloa Editores, Lima – Perú
[iv] Mario Vargas Llosa (2012), la civilización del espectáculo, editorial Alfaguara
[v] Mario Vargas Llosa (2012), la civilización del espectáculo, editorial Alfaguara.
[vi] Frase citada por Mario Vargas Llosa en: Más información, menos conocimiento (2011) La República.
[vii] Giles Lipovetsky/Jean Serroy (2010), La cultura-mundo. Respuesta a una sociedad desorientada, Barcelona, Anagrama, Colección Argumentos.

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